Camacho lleva a Wagner a la cima
David Flores | 11/15/2012, 10:35 a.m.
La entrenadora del equipo femenino de Wagner adora tanto el basquetbol, que nombró a sus dos perros “Shooter” (Tirador) y “Rebound’ (Rebote).
Shooter es un Labrador color chocolate y Rebound es un perro salchicha.
“Creo que tengo esos nombres al revés”, indica Camacho, diciendo que Rebound tendría dificultad bajo el tablero con sus patas cortas.
Camacho creció pensando que algún día iba a ser una veterinaria por el amor que tenía por los animales, pero después desarrolló una pasión por basquetbol y sus planes de carrera cambiaron.
Después de 26 años como entrenadora, ocho en Wagner, a Camacho le encanta trabajar con jóvenes estudiantes y verlas madurar afuera y dentro de la cancha.
“Cada año, a medida que acaba el fútbol americano y comienzan los desempates, me emociono porque se que es tiempo para la temporada de basquetbol”, expresa Camacho. “Las jóvenes se emocionan también. Adoro la competición y poder extender la mano a las chicas”.
“Se que ellas aman el juego. ¿Quien sabe en donde estarían si no les gustase el deporte? Me encanta ver a estas chicas jugar y ver lo que logran hacer. A veces me asombra”.
Aunque Camacho ha tenido suerte de tener un flujo constante de buenas jugadoras, ha sabido moldearlas cada temporada para conjuntar un buen equipo.
Obsesionada con los detalles, Camacho ha construido uno de los mejores programas en el estado desde que Wagner abrió sus puertas en 2005. Las Thunderbirds han logrado un record de 190-35 desde el 2006, cuando arrancaron su primera temporada y avanzaron a las semifinales dos veces. Han estado al punto de avanzar al torneo estatal dos otras veces. Camacho tiene un record de carrera que incluye periodos en Burbank y Holmes.
Camacho, que cumple 49 años el 26 de noviembre, creció jugando basquetbol con sus hermanos mayores. Su padre cultivó el amor que ella tenía por el juego y el es su más grande admirador.
Jesse Camacho, 89, jugó en Lanier High School bajo el legendario entrenador Nemo Herrera en los años 40. El estuvo con su hija en el primer juego de la temporada el 5 de noviembre y ha compartido con ella los momentos más apasionantes durante estos años.
“El entiende lo que hago porque también jugó basquetbol”, explica Camacho. “A medida que pasan los años, él se ha vuelto más espiritual. Trae una diferente perspectiva. Sabe como emprendo a estas chicas y creo que le recuerda de como Nemo era con sus jugadores”.
Camacho ingresó al primer equipo de basquetbol femenino en UTSA durante su primer año después de graduarse de Clark en 1981. Ella ganó cuatro letras antes de comenzar su carrera en Lowell Middle School en el Distrito Escolar Independiente de San Antonio en 1987.
Un año después, Camacho se cambió a Burbank, y entrenó a los Bulldogs por cuatro temporadas antes de ir a Holmes en 1992. Se estableció como una de las mejores entrenadoras en San Antonio cuando lideró a los Huskies en ocho desempates durante sus 13 años de tenencia.
Camacho se rió cuando se le preguntó como se acostumbró a tanto cambio durante su trayectoria. “Pienso que uno va madurando y entiende más con la edad”, observó. “Los tiempos definitivamente han cambiando. No creo que tomo las cosas con más tranquilidad, pero si tengo más paciencia. He tenido a jugadoras que entrené cuando era más joven y ellas me dicen que he cambiado un poquito”.
“A veces las chicas responden mejor cuando se es más paciente. He aprendido a darles más elogios. Cuando se es joven, lo único que quieres hacer es subrayar lo negativo. (Pero) les digo que igual voy a seguir señalando lo negativo porque quiero que mejoren”.
Camacho sabe muy bien esa parte de su trabajo.
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